La muñequita


Vestida de terciopelo
la muñequita estaba allí
boquita de rojo pintada,
y sus ojitos azul añil.
En su cuello colgaba
una medallita,
y en su brazo,
apretaba un alelí.
Era la más bonita,
que sonreía tras el vidrial,
la muñequita
con sus ojitos
como cristal.
Sus zapatitos dorados,
muy bien brillados,
y su calcetin,
color naranja,
como la fruta
y de satin.
Tras el cristal miraba
la niña más pobre,
ilusionada con la
muñeca que estaba allí.
Y así llorando
triste muy sola,
se fue a dormir.
La muñequita de
porcelana,
llegó hasta el sueño,
de la niñita
pobre y sencilla
y le dijo así:
“tú eres la más bonita,
la niña más dulce,
que nunca ví,
juquemos a las
casitas,
a las rondallas,
a lo que quieras,
estoy aquí”.
…y en su sueño dorado.
la niña más pobre,
con su muñeca
jugó y jugó,
hasta cansarse,
toda la noche,
y despertó.
Hoy la niña
ya crecida
recuerda con mucho amor,
aquella muñequita,
de porcelana,
que tanto amó!



Miriam Rmaos Ramos
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