Señor Verbo


¡Buenos días! Señor Verbo.
Arrogancia de expresar lamentos,
codicia aventurera de explorar con la palabra
el subconsciente acusador: ¡tarántula del miedo!
¡Buenos días!
Señor Verbo.
Hipócrita emoción  m de sanidad interna;
agridulce perdón palabra
que raspa la conciencia
y confunde del camino el alma,
al cielo y los infiernos.

¡Buenos días!  Verbo que no callas,
ni dormido ni despierto.
Ondulante ola abismal   que golpeas en mi pecho,
verbo íntegro absoluto, rey Pilato del derecho,
mar de peces y milagros;  agua bautismal fecunda
tempestad de lodo  y turbulento mar infesto;
insatisfecho enunciamiento, ¡Buenos días Señor Verbo!

-El reflejo de la luna, sobre el mar aventurero
el mismo mar de galilea,  el mismo mar funesto
donde mil almas fueron ahogadas,
para salvar a un pueblo,  el mismo mar azul,
llamándose mar muerto-

-El reflejo del astro sol, luz sobre los vientos.
Luz perpetua encadenada,a la dulce voz del huerto.
la misma luz que fue tentada,la misma del desierto
luz aurora arrulladora, ¡luz negada a los infiernos!.

Humanas masas que se agrupan
todas a marchar,tras las voces salvadoras,
tras la blanca libertad;las mismas masas asesinas,
tras la negra mortandad,las inquisidoras bestias,
las mismas que pisan el lagar.

-La voz mansa del cordero,la de Herodes y Caifás,
la paloma blanca mensajera,la negra águila rapaz.
La voz de trueno nunca oída, la callada voz angelical,
la voz de un niño que se pierde, en el templo de su faz.

-La vida eterna prometida,la humana vida que se va
la vida muerta de los vivos, la muerta vida abismal.
La flor vida de los vivos, flor marchita de la paz
la derrota de los muertos,la victoria de Satán.

-La congoja, los lamentos y el suplicio de callar,
la desventurada prueba, que Job tuvo que amar
\la miseria de negarse, la riqueza al perdonar
la divina providencia, que saluda sin mirar.

-La conquista del silencio, el himno sin final,
el éxodo perpetuo, del hombre alma inmortal.
La final batalla inconclusa,  la muerte amistad,
la incolora sangre redentora, María madre castidad.

¡Buenos días! Señor Verbo. Verbo escrito, verbo oral,
lengua antigua de promesas en un tiempo angelical.
Voz hurtada y perseguida por los doctos en su afán,
de ser dioses de palabras para siempre subyugar,
las fingidas reprensiones, culpas  y perdones,
a sus leyes imprecisas selladas con el verbo universal.

¡Buenos días! Dios te salve, verbo madre,
verbo patria, verbo ansia, verbo pecho,
verbo cáliz que en su dulce vid derrama,
la esperanza de un intento sin final.
-a veces rosa infame, a veces verde viento
a veces negra aurora, a veces azul cielo-
¡Cuna blanca arrulladora
principio y fin de los silencios!
¡Buenas tardes, señor verbo!




Miriam Ramos amos
Welcome
Back to
Verso
Counter