1
Querida amiga nostalgia,
eterna amiga ilusión,
compañera  en la distancia,
escucha, la voz de mi corazón;
mañana serás compartida,
invitaré a mi amigo sol,
esta noche, la luna
se fingirá dormida
y ladrona de sus sueños,
será mi triste yo.

2
En esta nueva mañana descubro
los sueños que la noche me reveló
y cual  ágiles corceles,
hoy galopan de sol a sol.
Te los cuento a ti,
querida amiga, uno a uno
comenzando así mi narración:

3
Será difícil comenzar
si no asoman y desfilan
¡las oscuras golondrinas!,
-las mismas
que el poeta eternizó-
(cito en parte aquí
su rima y lo  recuerdo)


***
-volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar
y otra vez con el ala
a sus cristales jugando llamarán.-
***
continúo entonces con mi verso:


4
Yo me soñé un día
mariposa en flor
creí que todo era primavera
y siempre alumbraría el sol,
que las nubes
no se nublarían,
al pasar cada estación,
pero lloviznó en mi alma:
desventura, silencio,
desconsuelo, desazón
y en aquella primavera
que mis años afloró,
advertí que la tristeza
se apropiaba de mi yo;
y los primogénitos versos
que mi alma despertó,
albergaron en suspiros
silencio, sombra, dolor
y el jardín se marchitaba
pues, que no llegaba el sol.

5
Yo quise un cofre lleno
de estrellas y de lunas
que brillaran mi ilusión,
también ritmo y melodía
que alegrara el corazón,
mas mis sueños,
¡sólo sueños!
se quedaron desfilando
como nubes de algodón.
11
También ahora recuerdo
este ideal que siempre
en mi corazón albergué;
yo soñaba y creía, que una vez,
el sueño de hombres y mujeres
de mi bella isla Borinquén,
que han luchado arduamente
y labrado en fatiga y sed,
(ideal llorado y gritado
por tantas voces hoy y ayer)
al comienzo de este siglo
comenzara a florecer,
pero extrañas emociones
ajenas mezquindades
sentimientos y pasiones
hoy ofuscan y obstruyen
el sueño de mi pueblo
que aún albergan hoy de pie.

12
Nuestra bandera aún se iza
y mi verso aquí también,
aunque, quizás perdiera
algunas primaveras
y ciertos veranos fueron tibios,
si bien la luz de las estrellas
en mi pecho la pasión,
tardara en encender,
aunque a veces no escuchara
melodía, ritmo ni canción,
si bien ni en los mares, ni los lagos
del cristalino arroyo amor,
mi alma inquieta no navegara,
la cual mi espíritu lloró:
aún así, te regalo la ilusión
de escoger entre mis sueños,
el que creas el mejor.

13
No obstante, el sueño de mi patria,
ideal conservado por tantos siglos,
aquel que hemos luchado,
arduamente y con pasión;
quisiera compartirlo,
con todo el corazón:
¿quieres, mujer amiga y boricua
conservar conmigo esta ilusión?
-patria, paz y justicia-
Pues, juntas conservemos
en nuestro corazón
, este ideal bendito
de nuestra patria,
tierra del mar y el sol.
cito aquí a de Diego:

---
“Después de cuatro siglos,
se alzó, por vez primera,
al cielo de la Patria,
su nombre en su bandera.
¡Dios guarde al ideal!”
José.de Diego
---

14
Yo me soñé poeta,
nostalgia, tristeza
melancolía e inspiración
y ese sueño,
se transformó en poesía.
Poema: Te Regalo un Sueño
Nota del autor:

Este poema lo escribí inicialmente, a petición de una amiga, quien
me pidió que le escribiese un poema.  No obstante lo quise
compartir con todas aquellas amigas boricuas y otras/os lectores/as.
6
Aún el cofre de esos sueños
conserva sus tesoros
que el tiempo congeló,
el jardín de primavera
también guarda su color,
¿quieres para ti buscarlo?
¡pues te regalo amiga el sueño
de mi primavera amor!

7
Aún hay más amiga
que mi corazón soñó;
quise navegar por ríos
lagos y riachuelos
y mojarme toda de pasión,
ser ola turbulenta
en el mar agitador,
pero la ribera de mis ríos
de hojas secas se cubrió,
la mar se hizo serena
y la ola espuma, se esfumó.

8
Dicen que la lluvia cae,
sobre dulces ríos de leche y miel
y que hay mares y océanos
cuyas olas bate el viento,
¿te gustaría navegar
sobre esos mares
y sumergirte en esos ríos,
allí dónde mi alma
serenamente naufragó?
Pues, te regalo el sueño amiga
de aquel mar embravecido
y los ríos cristalinos
que mi corazón no navegó.

9
Tampoco olvido,
que también un día soñé,
que las alas de mi espíritu,
a mi alma sosegara
y despierta se fugara,
de las redes de  la hiel,
pero, fantasmas, bufones,
arlequines, payasos
y las nocturnas hadas
del mar negro;
-el destino limosnero,
el recuerdo ingrato
del pasado que llagó
el presente de mi ser-
espantaron sin piedad el viaje,
(árbol de la vida,jardín edén),
al que mi espíritu intentaba
para siempre recorrer.

10
Cántaros llenos,
de agua fresca y vino dulce
en medio de un jardín,
allí reposan.
Dios aún insiste y persigue,
a mi espíritu dormido
que bosteza a mis pies;
¿quieres ayudar a despertarlo?
pues, pregúntále a Dios mismo
si tiene agua y vino para ti también
y te regalo amiga el sueño
de ese hermoso viaje
al jardín divino edén.
©Miriam Ramos
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